El perro utiliza dos idiomas distintos: uno para comunicarse con sus congéneres y otro para comunicarse con el hombre. El lenguaje de los olores es el único que a los humanos se nos escapa, mientras que otras señales, como sonidos gestos faciales y posiciones corporales forman parte de los códigos compartidos entre esos dos lenguajes caninos.
Con sus diferentes recursos comunicativos, el perro expresa deseos, necesidades y estados de ánimo. También marca su territorio y define su estatus social entre los demás perros. Su lenguaje se basa en señales auditivas, olfativas y visuales, y usa todo su cuerpo para expresarse, desde las orejas a la cola, pasando por la mirada o la postura completa.
Hay que estar atentos y conocer estos signos que pueden alertarnos de muy diversas situaciones. Nuestra reacción ante sus mensajes es muy importante, como demuestra el especial lenguaje de los perros de caza, por ejemplo, sin el cual difícilmente podrían servir a los cazadores.
Por el mismo motivo, el entrenamiento del perro para distintos servicios y tareas será más fácil si sabemos adaptarnos a su capacidad de comprensión, que abarca, además de las palabras y órdenes con la voz, toda una serie de órdenes gestuales y nuestro propio lenguaje corporal inconsciente.
Un Comentario para “La comunicacion canina – una complejidad de signos”